#15-O: Mensajes de la eterna primavera de 2011. Fotografías.
Breve historia de un enamorado de la fotografía
Hoy en Francia, y en otros lugares del mundo, están llorando muchos fotógrafos. Se ha muerto, pasados los 80 años, Goksïn Sipahiouglu, fundador de la agencia Sipa Press, uno de los mejores fotoperiodistas de su época. Goksïn fue un padre para muchos de ellos. Nunca dejó escapar talento, contrató a quien se presentaba en la agencia con ganas y buenas fotografías. Y siempre estaba allí, para escuchar, para ayudar, para vibrar con cada buena historia.
Quería contaros que su obra merece la pena porque se paseó por el mayo del 68 francés o la Cuba de la revolución con el ojo vivo y el entusiasmo adolescente que guardó hasta el final de sus días. Yo tuve el privilegio de conocerle, admirarle y quererle. Lo contrario era imposible. 
No toques mi escuela pública. Una historia francesa.
Permítanme compartir con ustedes este recuerdo. Les dejó un enlace a una noticia. Trata de la primera manifestación que cubrí como corresponsal en París. Ese 16 de enero de 1994 salieron a la calle cientos de miles de personas en defensa de la escuela laica, pública y gratuita. El gobierno de Eduard Balladur intentaba impulsar la reforma de una disposición de una Ley de 1850 sobre Instrucción Pública y abrir así el camino para que las escuelas privadas pudieran beneficiarse de fondos públicos, al menos para financiar obras de mejora de sus instalaciones.
Se montó. Con esa iniciativa, el gobierno tocó la fibra más francesa: la defensa de la escuela pública, laica y gratuita. Los profesores de la pública se pusieron en huelga al tiempo que parlamentarios de izquierda y representantes del Comité Nacional de Acción Laica intentaban frenar la iniciatica en el Consejo Constitucional. Que les dio la razón.
El gobierno francés se vio obligado a retirar el artículo pero para entonces había sido convocada una manifestación nacional en París en defensa de la enseñanza a la francesa, es decir, pública, laica y gratuita. Fue mi primera gran manifiestación como corresponsal, aunque realmente me sentí como Lina Morgan en Vaya par de gemelas, es decir, una pardilla enmudecida por aquella muchedumbre que invadió París. No recuerdo haber visto a tanta gente junta en mi vida.
Aquel día aprendí dos cosas: la primera es que era una becaria corresponsal y que me faltaban datos para entender cómo ese gentío, parejas con bebés, adolescentes, ancianos, sacrificaba un domingo y bajaba a la calle a protestar y a pesar del frío y una persistente lluvia, sólo por defender una idea: su fe en la enseñanza republicana, uno de los cimientos de Francia. La segunda cosa es que allí tampoco se ponen de acuerdo en los recuentos de manifestantes: la policía estimó unos 300.000, los organizadores aseguraron que un millón de personas respondió a la convocatoria. Yo sólo recuerdo haber caminado durante horas impresionada ante tal concentración de gente. Mirando el vídeo que os propongo, constato que mis colegas de la televisión francesa también estaban sorprendidos.
En realidad aprendí una tercera cosa: en democracia, la protesta pacífica en la calle es otro medio de respuesta civil, de reacción de los ciudadanos ante la acción política. No es subversión, es democracia.
Reforma constitución: la visión de los jueces progresistas.
La noche de luces azules. Puerta del Sol. 17.8.2011
Esta es la crónica en imágenes de la tensa noche vivida en Puerta del Sol en la tarde noche del 17 de agosto,
Ceuta, el lugar que amo. Fotos de una tierra desconocida.
Este es un pequeño homenaje a Ceuta. Esa ciudad rara y a trasmano que los medios de comunicación suelen mirar sólo para hablar de inmigración ilegal, o droga. Casi mejor. Ceuta es un tesoro anclado entre dos mares y dos continentes donde los tonos de azul de sus anocheceres no tienen límite.
Como cada año vuelvo en agosto. Es un momento estupendo porque las playas están apetecibles y la ciudad engalanada: se celebran las fiestas de la Virgen de África, «la feria», le decimos nosotros. Es una fiesta de estética muy andaluza, porque es nuestro descendente más intenso. Se celebran cabalgatas, fuegos artificiales, la Virgen procesiona y se le ofrecen flores. A medianoche los ceutíes están en las casetas del recinto ferial, instalado junto al mar. Todoa cenan en familia, rodeado de amigos. Y los chiquillos montan en los cacharros.
Ceuta es una dosis de felicidad anual. Y esto es un pequeño homenaje.
Regalos de feria o el elogio de lo efímero.
Son los objetos que atesoramos como un botín en nuestras noches de feria. Llegan inesperadamentea a nuestras vidas y suelen quedarse poco. Los olvidamos en nuestras casas de playa, en el banco donde descansamos un rato o en el fondo de ese bolso de verano que jamás utilizamos cuando volvemos a la ciudad. Y sin embargo, por un instante, nos hicieron felices.
Esto es un homenaje a los regalos de feria.
Indignados de la España plural. Madrid, 23 y 24 de julio
Sobre veranos y cielos. Una mirada compartida
#cielodeverano es el hashtag tuitero con el que se nos ha ocurrido compartir algunas de las luces y los cielos que nos regala el verano. Un pequeño concurso en el que lo de menos será la pericia artística. Se trata esencialmente de pasar un buen rato mirando hacia arriba. Vamos a reunir cielos hasta el 15 de agosto y, tras esa fecha, nos reuniremos con dos buenos fotógrafos, Jon Barandica (Público) y Gorka Lejarcegi (El País) para que elijan la foto que más le guste. Y habrá un pequeño detalle para el ganador: un libro de fotografía.
Si os apetece participar, podéis subir las fotos a vuestros perfiles de Twitter dirigiéndolas a mi cuenta (@carmelarios) e indicando el hashtag #cielodeverano. Todas las fotos son expuestas, conforme llegan, en esta cuenta de Flickr.
Suerte a todos y ¡a disfrutar!
Los guerreros del Magerit
Este el retrato de los guerreros del Magerit. El Magerit es un centro ocupacional para discapacitados intelectuales situado en Carabanchel, un extenso barrio de Madrid, del Madrid de la gente sencilla. El pasado jueves vecinos, discapacitados, familiares, terapeutas, amigos o indignados de Sol se manifestaron porque la Comunidad de Madrid quiere cerrar este centro, que es un anclaje vital para mucha gente. Las autoridades aseguran que el edificio presenta tantas deficiencias que es peligroso; los defensores del Magerit sospechan que hay una operación inmobiliaria escondida.
Los guerreros del Magerit luchan con sus armas: la solidaridad, el humor, la convicción, el orgullo del barrio, el amor de padres, madres, hermanos hacia sus seres queridos, Los guerreros del Magerit se llaman Rosa, que reparte octavillas con un clavel y una sonrisa, Cuchi, el empresario que se pone a los mandos del megáfono y la lía parda; se llaman Isa, Gabi, Pedro. O José María, que con sus muchos años es jefe de seguridad y grita como el que más. Los guerreros del Magerit son señoras que han dejado la cena hecha y se han escapado a manifestarse con el marido o las amigas del bloque. Todos ellos están en esta galería de imágenes.
Magerit, una lección de vida.