Túnez y la historia de los plagios

No se lo van a creer: el presentador plagiador vuelve a las andadas. Cuatro entradas más abajo encontrarán la historia de este personaje peculiar (“La televisión, esa máquina de humillar”). Les adelanto que tiene una vida apasionante. Y los últimos episodios no desmerecen. Les resumo: tras de ser acusado en Estados Unidos de copiar parráfos de un libro sobre Hemingway editado allí, el ultrafamoso periodista Patrick Poivre d’Arvor, (PPDA) se enfrenta ahora a una nueva demanda. Y quien le ataca ahora es una antigua novia. La pobre Agathe Borne descubrió horrorizada que su ex había usado cartas íntimas redactadas por ella para dar una mayor intensidad emocional a la obra. El perverso Patrick reproducía fragmentos tal y como fueron traídos a este mundo. Agathe está muy disgustada y pide 150.000 euros por plagio y violación de vida privada. Pobre Patrick, tanto años de implantes capilares y, ahora sí, se le va a caer el pelo.

Si hablamos de plagio hay otro que me gusta mucho más: el plagio del modelo democrático. Es lo que parece puede estar germinando en algunas naciones del mundo árabe después de que la Revolución de Jazmín (maravilloso nombre para una revolución) triunfara en Túnez. Las redes sociales en Marruecos y Argelia echan fuego. Muchos  usuarios de Twitter y Facebook han cambiados las fotos de sus perfiles por una bandera de Túnez. Es el homenaje a la valentía de un pueblo y la forma en que, desde Internet, recogen el testigo de lo que ahora también ellos consideran posible. El debate de ideas es abierto y se produce en todas las direcciones, dentro del país. También con internautas europeos. “Todo cambió cuando nos dimos cuentas que no estábamos solos”, explicaba el fin de semana un joven tunecino en un reportaje del diario Le Monde.

La información fluye en Internet y esto preocupa a los gobiernos árabes que constatan que no es posible poner puertas al campo. Las ideas, los iconos y las imágenes de la revolución tunecina cruzan las puertas del país, abiertas de par. Y los políticos en el poder hacen lo de siempre: practicar una censura sobre los medios tradicionales, algo que ahora resulta casi conmovedor. En Argelia, por ejemplo, los informativos de la cadena nacional no eligieron los sucesos de Túnez como tema de portada. Y se aludió tangencialmente a la fuga de Ben Alí. Muchos espectadores recurrieron entonces a Al Jazeera, la cadena qatarí, que ofreció una cobertura especial. En Marruecos sucedió algo parecido :Las televisiones oficiales informaban comedidamente del triunfo de la revolucion tunecina mientras en Internet el entusiasmo era mucho más perceptible.

Un detalle para concluir: los servicios secretos franceses, citados por Le Monde, sospechan con fundamento que la señora de Ben Alí, Laila Trabelsi de soltera, sacó del Banco de Túnez una tonelada y media de oro en lingotes. ¿Cómo se transporta una tonelada y media de lingotes de oro? ¿En el bolso? Dado que los Ben Alí sufren en silencio en su palacete prestado de Yedah (Arabia Saudí), guardaré la cuestión en mi catálogo de enigmas sin resolver. Que son unos poquitos.

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Una respuesta a Túnez y la historia de los plagios

  1. Blanca Segura Postigo dijo:

    Todas las mujeres deberiamos tener un bolso como el de Laila . Bromas aparte , espero que el pueblo tunecino encuentre lo que busca .

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